31.1.07

Calzoncillos arriba!

Justo cuando pensaba que mi aburrimiento no podía ser mayor, se me ocurrió navegar por las extensas y divertidas mareas de información de nuestro nuevo Dios: Google!, y me encontré con una joya del acontecer actual, la cual es noticiosa y muy, pero muy divertida.

Agárrense los pantalones señores, porque ahora han inventado nada más y nada menos que un calzoncillo antiflatulento. Justo lo que necesitábamos en el Metro para matar los olores provenientes de algún hijo (o hija, por qué no?) de su bellísima madre que se viene cayendo a pedorrazos delante de todo el mundo sin que uno pueda identificarlo.

El maravilloso artefacto íntimo se llama "Under-Ease" y su fin es eliminar los olores a través de un filtro multicapa que es reemplazable, hecho con fieltro, carbón vegetal y lana de vidrio. Para evitar que los nauseabundos olores salgan a flote, el calzoncillo está fabricado con una tela hermética sellada con elástico en la cintura y las piernas.

Esta ingeniosa prenda de vestir, puede ser utilizada en cualquier lugar o circunstancia, ya que es como la ropa interior normal de uso diario. El Under-Easy puede ser comprado a través de www.under-tec.com

Si no creen esta maravilla de la invención y de la creatividad humana, los invito a acceder a este espacio: http://www.noticiaslocas.com/EEyAyuluAk.shtml, allí encontrarán la solución a uno de los problemas que tanto nos aquejan en Caracas.

Ha sido una tarde muy productiva! Cerrada la rueda!


La niña del bigote

30.1.07

Parece golosina, pero era...¿medicina?

Todos hemos comido alguna vez los ricos y deliciosos marshmallows. De hecho, ayer, con un muy buen amigo, casi nos da una indigestión de tantos que comimos. Luego de comer al menos dos cada uno (él se comió como 5), salió una pregunta al aire: ¿De qué están hechos los marshmallows?

Pues bien, otra investigación se abrió paso entre la omnipotencia de Google, hasta que dimos con la respuesta.

El marshmallow (o malvavisco), es una golosina, hecha con azúcar o jarabe de maíz, clara de huevo batida, gelatina (generalmente de color) que es previamente ablandada con agua, goma arábiga y saborizantes. Todos estos ingredientes se baten juntos para formar la consistencia esponjosa del dulce.


En recetas anteriores se usaba un extracto de la raíz de la planta de malvavisco (Si, su nombre es originado por la planta), la cual, desde tiempos remotos, es cultivada y reconocida por sus propiedades medicinales. Este extracto también era empleado para eliminar la tos.

La forma cilíndrica y suave que se le da a la masa fue patentada por Alex Doumak en 1948, quien propuso además, que la misma se cortara en trozos y se cubrieran con maizena y lo que nosotros conocemos como nevazucar (o azúcar glas).


El dato de hoy: En la UCV, el señor Mariano (del kiosco de dulces diagonal a la Escuela de Comunicación Social) los vende a Bs. 100. He allí la respuesta al por qué de nuestra indigestión de ayer!

La niña del bigote

26.1.07

¿Me ayudas?

Tengo varias interrogantes. ¿Qué es el destino? ¿A qué estamos destinados en la vida? ¿De verdad existe? ¿Lo sabes? ¿Me puedes ayudar?

Ayer hablaba con una amiga sobre la lectura de las cartas y el tarot. ¿Será verdad que ellos pueden ver más de lo que nosotros vemos? No quiero convertir este post en una interrogante del tamaño de mi casa, sólo necesito entender de qué se trata todo esto.

¿Estamos destinados a estar con alguien? ¿Con quién? ¿Cómo se sabe? ¿Seremos lo que siempre hemos querido ser? ¿Comprendes? ¿Qué nos queda? ¿Qué viene ahora? ¿A dónde llegaremos?

Aunque a veces me confundo pensando en que mi vida ya está resuelta, hay momentos de duda en los que analizo qué será de mí en un año. Dos. Tres. ¿Veinte? ¿Tendré hijos? ¿Con quién? ¿Contigo? ¿Con él? ¿Con quién? ¿Seré así siempre? ¿Este blog continuará? ¿Hasta dónde llagará? ¿Quién lo lee? ¿Por qué?

¿Pueden unos zapatos cambiar el rumbo de alguien? Creo que sí ¿Nos arriesgamos lo suficiente? ¿Estás confundido(a)? ¿Qué quieres? Me imagino que igual que yo, no lo sabes. ¿En qué crees? ¿Por qué? ¿Sabes qué es el destino? ¿Existe?

No lo supe. No lo sé. No lo sabré ¿Y tú? ¿Sabes lo que es? ¿Me puedes ayudar?

fLeQuiLLo

Orden en el desorden

Hace unos dos meses, llegué a sentirme el ser más desordenado de la vía láctea. No sé. Quizás sea porque en mi propio desorden llegué a sentirme desordenada. Sí ¡Lo acepto! Soy más desordenada que el relleno de una hallaca. Pero, a mi favor (y como cualquier desordenado del planeta), encuentro orden en mi desorden.

Mi habitación pasó de ser, un espacio de tres metros cuadrados, con piso de granito y paredes azules, a un espacio sin piso sólido. Camisas, pantalones, ropa interior, o cualquier otra cosa que se me ocurriera usar, se encontraba en el piso. Caminaba como en una construcción, en medio de escombros. Muchos escombros. Llegué a sentir asco de mi propio cuarto. Y llegué al punto de no dormir en él. Lo usaba de “mega closet.

Durante un mes, dormí en el cuarto de mis padres – que siempre está vacío-, y mi desorden se fue adueñando de los rincones de su habitación. La sala. El comedor. ¡Hasta el baño! Tenía algo fuera de lugar (y para no variar: era mío) La histeria acumulada de mi hermana, me convertía en víctima de los peores regaños de mi vida. (Ni mis padres me reprendieron así). Aún así, sus regaños no sirvieron de mucho. .

Ya no tenía cama, ni piso, ni closet, ¡ni nada! Ya no tenía ni mi propia habitación. Esa ropa se salió de mis manos. Ya no era yo la que colocaba cosas acumuladas. Cada día que despertaba y me asomaba a mi “habitación”, me sorprendía viendo que había prendas que no había tocado en meses en medio de los tumultos. El miedo me invadió. Sentí que el monstruo del closet se escondía en mis colosales torres de ropa. Ya no tenía control sobre nada. .

Resolví en arreglar el mayor desastre de mi vida. Un día entero me tomó dejar impecable la que era mi habitación. Aunque tanto orden me aturde, preferí eso a la catástrofe de días anteriores.

Ya han pasado varias semanas. Y mi cuarto ha regresado a su estado natural. Para muchos está desordenado. Para mí, es mi orden en medio del desorden.

fLeQuiLLo

Olor disfuncionalmente táctil?

Generalmente hay olores que nos recuerdan algo concreto. Algo así como que un perfume nos recuerda a alguien en particular. Personalmente, suelo asociar cosas muy disímiles. Razón por la cual, también suelo decir muchos disparates.

Hace tiempo le dije a un amigo una de esas cosas que para mi suenan “normales”, pero a él le hizo gracia y la anotó. Nunca les ha parecido que cuando entran al Metro (el Metro de Caracas), huele a “vaporón”? A mí si! No importa en qué estación me monte, ni a qué hora del día sea, ya asocio esos olores por inercia.

Cuando pienso en un fósforo, me gusta pensar en el olor de cuando se acaba de prender, porque me recuerda el olor del fuego. Ah! también me gusta el olor a papel quemado. El olor de los ambientadores de carro, usualmente los de coco, o de “piña colada”, me hacen una imagen mental, bastante gráfica, de un día de playa.

El olor a goma me recuerda a los zapatos cuando están nuevos. Y comer, o morder, queso caliente, generalmente queso Paisa, me recuerda del sonido de las cholitas de goma para estar en la casa (de esas de colorcitos, las hawaianas).

Creo que si tuviera que describir el olor de mi madre, diría que huele a día soleado, pero eso es sólo otra prueba de mi disfuncionalidad cerebral.


La niña del bigote

25.1.07

Flojera Natural...Naturaleza Floja

Nuestro amigo el Mr. Cado dejó al aire una pregunta bastante interesante: ¿Por qué las burbujas siempre son esféricas?

Como el propósito de este blog es responder cosas lógicas, absurdas, útiles e inútiles, nos dimos a la tarea de buscar incansablemente la respuesta. Y la conseguimos.

Las burbujas se forman cuando se encierra aire o vapor dentro de un líquido, y siempre serán esféricas (sin importar cómo se hagan o con qué). Esto se debe a la Ley del mínimo esfuerzo, ya que, como muchos de nosotros, la naturaleza también es medio floja. Según esta ley, los procesos en la naturaleza se realizan de manera que impliquen el mínimo esfuerzo físico.

Las burbujas toman forma esférica porque las esferas son las que tienen la menor superficie para la cantidad de aire encerrada adentro, y porque minimizan también la energía que tiene esa superficie. Se trata entonces de fuerzas equilibradas, entre el interior y el exterior, que hacen que la burbuja adopte un volumen mínimo.

Las gotas que caen cuando llueve también tienden a formar esferas, debido a que bajo esa forma se minimiza su energía y la superficie externa de la gota.

Finalmente, no importa si tratas de hacer burbujas con alambritos de formas cuadradas, triangulares o poliédricas: las burbujas siempre te ganarán, porque siempre saldrán en forma de esfera. ¡Así que date por vencido!

La niña del bigote

¡Lo certifico!

Son ya conocidos los “notarios (as) públicos (as) que honran con su presencia los variados juegos de envite y azar que se transmiten en los canales de televisión nacional. Su imponente voz, con el tan famoso: ¡Lo certifico! (Bueno, con un poco menos de exclamación - nula, mejor dicho-), es recordada por muchos.

En honor a ellos, y para rememorar momentos únicos en nuestra vida, me dispongo a hacer una lista de casos certificados que quedarán para la historia.

En primer lugar: se encuentra la posibilidad de que nunca seas ganador del Kino (Lotoquiz, Triple Gordo, Chance, etc). Si éste es tu caso, entonces gritemos todos al unísono: ¡LO CERTIFICO!

En segundo lugar: se encuentra la extraña casualidad, o maligna confabulación del universo en tu contra, de que cada vez que lavas tu carro: LLUEVE. Pues sí ¿Te sientes identificado? Entonces grita: ¡LO CERTIFICO!

En tercer lugar y para los ciudadanos a pie como esta servidora, se encuentra la “maldición gitana” de los carritos por puestos. Si te ha tocado el que lleva rancheras cuando estás deprimido (a), si te deja a tres kilómetros de la parada ¡O mejor aún! se queda accidentado y los demás van a reventar. Entonces ¡¡grita conmigo!! : ¡LO CERTIFICO!

Todos estos hechos verídicos, casos de la vida real, tomados de testimonios de seres humanos, como tú o como yo (ningún mutante accedió a dar entrevista), pueden ser certificados por nuestros amigos notarios públicos. Al parecer el único trabajo que tienen es a las once de la noche. Justo cuando la Ley les permite aparecer para alegrarnos la vida diciendo: ¡Lo certifico! Por eso, como buenos ciudadanos, démosle trabajo a estos seres de la noche, pobres individuos usados con fines lúdicos. Que certifiquen cosas más útiles. No unos resultados que favorecen a... mmm… este… bueno…. ¿Favorecen a alguien?
Puedes colaborar ya. Deja tu comentario diciendo qué hecho puede ser certificado por estos seres olvidados en el mundo.

fLeQuiLLo

Ranciedad Sintética: Generalmente el maniquí no tiene cabeza

¿En qué momento comenzamos a ser una sociedad donde lo sintético es más importante que otras cosas?

No tengo nada en contra del cuidado personal. Admiro muchísimo ver en la calle a una mujer bella, cuidada y que además, al entablar conversación con ella, pueda resultar inteligente y moralmente valiosa. Pero es precisamente allí donde radica el gran problema: esta es una especie en extinción.

La sociedad se ha tornado, en exceso, rancia. Quizás muchos podrían decir que estoy equivocada, pero simplemente estoy manifestando lo que veo y lo que pienso.

Desde que comenzaron los implantes, la sociedad se ha vuelto más artificial de lo que era antes. Las exigencias han incrementado a pasos agigantados. Ya no es suficiente que las mujeres sean bellas. No. Ahora deben ser bellas, y estar “buenas”. Ya no importa si las mujeres son inteligentes o no. Ahora importa qué tantos “cc” se manden a poner, o qué tanto rebajen con las milagrosas “lipos”, incluso importa el tamaño del implante para agrandar los glúteos.

Ojo: no estoy en contra de las cirugías, ni en tratar de verse más bellas (y bellos), lo que trato de decir es que nos hemos convertidos en plástico y chatarra. Plástico por fuera y chatarra en la cabeza. Eso es preocupante. Es como si el implante absorbiera el cerebro en una cápsula herméticamente cerrada, donde se acumula lo que antes servía, pero que ahora debe ser suprimido. Porque a los hombres, y también a las mujeres, parece importarles más el físico del otro y cómo pueden exhibirlo ante los demás.

¿No sería más fácil salir con un maniquí? Al fin y al cabo, estarían igual de “buenos”, son anatómicamente perfectos, y mejor aún: ¡no hablan!, ni siquiera para decir ranciedades como las que generalmente dicen las “mamis” que andan en la calle, y que son extremadamente RANCIAS…

Señores, vean más allá de las caras y cuerpos bonitos. ¿Es realmente necesario someterse a cirugía por el solo hecho de ser más vanidosos y de hacer voltear a todos en la calle? ¿En qué momento dejaremos de ser tan superficiales, artificiales y rancios?


La niña del bigote

24.1.07

Te tengo ganas ¿y qué?

Me di cuenta de algo: Te tengo ganas. Sí chico. ¡Y bastante! A lo mejor es el contraste de nuestro color de piel. O nuestra personalidad extrañamente parecida ¡Yo qué sé! Simplemente te tengo ganas. No te amo. No me gustas. TE TENGO GANAS.

No trato de explicar nada, ni de llegar a ningún punto en específico. Tienes un “no sé qué”. Ése que sabes que tienes pero te haces el loco. Sé que también me tienes ganas, pero es mejor dejarlo así. Todo podría cambiar y no es la idea. Es preferible seguir así. La incertidumbre me divierte.

Somos parecidos. Diferentes. Iguales. Normales. Únicos. ¿Amigos? ¿O no tanto? No importa. Yo sé que lo sabes. Tú sabes que lo sé. Eso es así. De eso se trata. De no saber nada. De no entender nada. Cuando entra la razón, ya no vale la pena. ¿Y si te tengo ganas qué? ¿Vas a hacer algo para detenerme?

¡Ja! Me río de tus intentos. Mientras más indiferente, ¡más ganas te tengo!
fLeQuiLLo

23.1.07

La camisa rosada



Esta ha sido una semana bastante productiva. No hablo del trabajo. Este comentario tiene que ver con los temas de conversación que han salido a colación en mi oficina. El que me atañe el día de hoy es bastante controversial. ¿Es gay un hombre que usa camisas rosadas?

Las opiniones son diversas. Los hombres de mi oficina - bastante machistas por cierto- creen que es un insulto a la masculinidad tener sobre su pecho “peluo” una tela de color rosa (rosadito, rosado, fucsia, o como dijo uno de ellos en plena discusión: “color guayaba”). Eso es comprensible. Los hombres, criados en un hogar machista, tendrán tendencia a ser machistas.

Pero, hay algo que jamás, léase: ¡¡¡¡JAMÁS!!!! Y nunca comprenderé. Las mujeres machistas. ¡¡¡Es una expresión inconcebible!!! El machismo en la mujer, es una espacie de bacteria. Es como el cáncer. Una célula mala que daña a las buenas. Bastante degenerativo, por cierto. Una mujer que crea que un hombre se ve gay con una camisa rosada es bastante retardataria. Sí. R E T A R D A T A R I A. Es increíble, que en la época en la que nos encontramos, aún existan mujeres que peleen (como hombres) en contra de los hombres que se colocan una camisa rosada.

Entre mis compañeras de trabajo hay una bacteria así. Una de esas que aún cree que la mujer es la que debe planchar, lavar, cocinar y hacer todos los quehaceres, luego de llegar de su lugar de trabajo. Una de esas mujeres que nunca conoció la página en la historia donde se habla de la que las mujeres lucharon por igualdad (aclaro: no es igualdad de cerebro). Igualdad de derechos, de oportunidades. Sin dejar el caballerosidad de lado.

Tratemos de eliminar esas bacterias (esto es también con los hombres), y seguramente dejarán de existir hombres machistas, tan retardatarios como esas mujeres. ¡Detractoras de su género!
fLeQuiLLo