25.1.07

Ranciedad Sintética: Generalmente el maniquí no tiene cabeza

¿En qué momento comenzamos a ser una sociedad donde lo sintético es más importante que otras cosas?

No tengo nada en contra del cuidado personal. Admiro muchísimo ver en la calle a una mujer bella, cuidada y que además, al entablar conversación con ella, pueda resultar inteligente y moralmente valiosa. Pero es precisamente allí donde radica el gran problema: esta es una especie en extinción.

La sociedad se ha tornado, en exceso, rancia. Quizás muchos podrían decir que estoy equivocada, pero simplemente estoy manifestando lo que veo y lo que pienso.

Desde que comenzaron los implantes, la sociedad se ha vuelto más artificial de lo que era antes. Las exigencias han incrementado a pasos agigantados. Ya no es suficiente que las mujeres sean bellas. No. Ahora deben ser bellas, y estar “buenas”. Ya no importa si las mujeres son inteligentes o no. Ahora importa qué tantos “cc” se manden a poner, o qué tanto rebajen con las milagrosas “lipos”, incluso importa el tamaño del implante para agrandar los glúteos.

Ojo: no estoy en contra de las cirugías, ni en tratar de verse más bellas (y bellos), lo que trato de decir es que nos hemos convertidos en plástico y chatarra. Plástico por fuera y chatarra en la cabeza. Eso es preocupante. Es como si el implante absorbiera el cerebro en una cápsula herméticamente cerrada, donde se acumula lo que antes servía, pero que ahora debe ser suprimido. Porque a los hombres, y también a las mujeres, parece importarles más el físico del otro y cómo pueden exhibirlo ante los demás.

¿No sería más fácil salir con un maniquí? Al fin y al cabo, estarían igual de “buenos”, son anatómicamente perfectos, y mejor aún: ¡no hablan!, ni siquiera para decir ranciedades como las que generalmente dicen las “mamis” que andan en la calle, y que son extremadamente RANCIAS…

Señores, vean más allá de las caras y cuerpos bonitos. ¿Es realmente necesario someterse a cirugía por el solo hecho de ser más vanidosos y de hacer voltear a todos en la calle? ¿En qué momento dejaremos de ser tan superficiales, artificiales y rancios?


La niña del bigote

4 comentarios:

Angelines dijo...

Hay rancios donde menos lo esperas....
Terribleblemente cierto!!!

Alberto Cado dijo...

Comentario rancio offtopic,

Primero, me alegra ver que no soy el único suficientemente ladillado como para navegar a la deriva por internet sin nada que hacer. De hecho me alegra que haya gente con tanta ladilla que además de todas las ocupaciones, estreseseses y trabajos tengan todavia ganas de llevar un blog serio (aunque con la foto del pana de rosado, se ve que no es tan serio).

Segundo, aqui les picho una pregunta como la que les dejé de la espuma (incluso se relaciona en algo) y aqui les va: Si sabemos que las burbújas (de lo que quieran, vamos a decir de jabón) son cosas relativamente elásticas, por qué TOOOODAS las burbujas tienden a ser esféricas? Por qué no son de forma piramidal?(porque si los egipcios tenian razón, la pirámide era la figura que mejor conservaba la energía y por lo tanto la naturaleza deberia producirlas por todos lados) o por qué no son achatadas en los polos?

Les dejo esa pregunta a ver si me pueden ayudar a responder otra de las grandes incógnitas del universo (en realidad ni tan grande, pero para matar la ladilla está interesante).

Saludos y suerte!

Muvimeiquer dijo...

¿Será coincidencia que las cotufas no tengan otra terminología diferente a RANCIA para describir su estado de progresiva descomposición?

hijo dijo...

(8) amargo rencoooor (8)

cuidado con lo que pides, pequeña bigotona. en la diversidad está la clave de la felicidad. sin tetas operadas y nalgas descomuncales, los hombres sufriríamos un rato, si, pero las mujeres sufririan aún más.
las que no se operan no tendrian a quién criticar, se harían de sangre amarga y eventual mente moririan de septicemia. las q se operan, ante la ausencia de referentes, vagarían errantes por la vida buscando una razón de ser, la cual al no ser encontrada, devendría en existencia insoportable y eventual muerte.

amiga, amigo, ojo con eso.