26.1.07

Orden en el desorden

Hace unos dos meses, llegué a sentirme el ser más desordenado de la vía láctea. No sé. Quizás sea porque en mi propio desorden llegué a sentirme desordenada. Sí ¡Lo acepto! Soy más desordenada que el relleno de una hallaca. Pero, a mi favor (y como cualquier desordenado del planeta), encuentro orden en mi desorden.

Mi habitación pasó de ser, un espacio de tres metros cuadrados, con piso de granito y paredes azules, a un espacio sin piso sólido. Camisas, pantalones, ropa interior, o cualquier otra cosa que se me ocurriera usar, se encontraba en el piso. Caminaba como en una construcción, en medio de escombros. Muchos escombros. Llegué a sentir asco de mi propio cuarto. Y llegué al punto de no dormir en él. Lo usaba de “mega closet.

Durante un mes, dormí en el cuarto de mis padres – que siempre está vacío-, y mi desorden se fue adueñando de los rincones de su habitación. La sala. El comedor. ¡Hasta el baño! Tenía algo fuera de lugar (y para no variar: era mío) La histeria acumulada de mi hermana, me convertía en víctima de los peores regaños de mi vida. (Ni mis padres me reprendieron así). Aún así, sus regaños no sirvieron de mucho. .

Ya no tenía cama, ni piso, ni closet, ¡ni nada! Ya no tenía ni mi propia habitación. Esa ropa se salió de mis manos. Ya no era yo la que colocaba cosas acumuladas. Cada día que despertaba y me asomaba a mi “habitación”, me sorprendía viendo que había prendas que no había tocado en meses en medio de los tumultos. El miedo me invadió. Sentí que el monstruo del closet se escondía en mis colosales torres de ropa. Ya no tenía control sobre nada. .

Resolví en arreglar el mayor desastre de mi vida. Un día entero me tomó dejar impecable la que era mi habitación. Aunque tanto orden me aturde, preferí eso a la catástrofe de días anteriores.

Ya han pasado varias semanas. Y mi cuarto ha regresado a su estado natural. Para muchos está desordenado. Para mí, es mi orden en medio del desorden.

fLeQuiLLo

4 comentarios:

una de las quetecotoperequeras dijo...

Me siento totalmente identificada. Creo que uno se va convirtiendo en un pequeño (o gran) desastre andante, pero bueno, son etapas. Lo bueno es saber salir de ellas antes de que el desorden te trague por completo y quedes atrapada en quién sabe dónde carrizo!

Anónimo dijo...

Todos los dias Dios hace acto de presencia en nuestras vidas, a pesar de asumir que una causa esta perdida ocurre un milagro que te dice "viste viste ...Dios existe"
Hasta llegué a sentir que era extraterrestre entre mis hermanos, pero ya se que el desorden puede llegar a aturdir hasta al desordenado.

La Hermana de Flequillo

Litro dijo...

"Soy más desordenada que el relleno de una hallaca"
Buena imágen...
Ese es otro... Que por más que lo quieran poner bonito: el guiso primero, una aceituna en cada extremo al lado de las pasitas, no sé que otra cosas por ahí y al final, la corona de cebolla y pimentón. Pero cuando lo cierras, todo un desastre.
Por eso son tan buenas... Que viva la rebeldía hallaquil!!!
Hasta pronto, niñas feas (pero agradables)

hijo dijo...

playlist shuffle. falta de orden no necesariamente es el caos que represas en tu cubil. lo tuyo son ganas de joder a tu parentela.