2.11.07

Un poco de todo, un poco de nada

He estado leyendo mil y un cosas últimamente, para tratar de olvidar eso que me tiene tan nerviosa, eso que tanto me estresa y de lo que, definitivamente, no hablaré ahora.

El caso es que tengo un cúmulo de lecturas, de letras, de escritos y de pensamientos de otros (que a veces coinciden con los míos) metidos en mi cabeza. Desde poesía, pasando por letras de canciones, en inglés, en español, hasta noticias de lo que pasa en el mundo y paro de contar.

He leído varios blogs bastante interesantes, de gente con la cual me identifico (a pesar de no conocerla, ni haberla visto en mi vida) y los cuales he agregado, poco a poco, a la lista de la derecha. Además, me compré un libro, el cual cada vez que lo leo me hace sentir más y más bruta, perdida en un mar de letras y puntos que no comprendo...¿Hará falta que lo lea con un diccionario al lado?

En fin, he leído artículos interesantísimos de una directora y guionista de cine español, cuyo nombre no diré porque soy egoísta y no quiero que el secreto se difunda por la red y después hayan mil idiotas tratando de copiarse la forma en que ella escribe, para ser catalogados de "intensos". He leído también mi monografía, tantas veces que creo que si la leo de nuevo explotaré, pero debo hacerlo aunque no sea algo que me agrade mucho en estos momentos.

He intentado escribir. Borrar el ocio. Matar el tiempo. Pero no es tan fácil. Por eso me he dedicado a leer las palabras de otros, los pensamientos que dejan salir sin vergüenza alguna. Eso que dicen o escriben por desahogarse. Y resulta que he entendido que no toda la gente es una mierda (OJO: igual creo que la mayoría lo sigue siendo), pero el hecho de que haya gente con algo de cerebro que le permita expresarse, es algo que me hace sentir bien. El saber que no sólo hay cerebros huecos y vacíos moviéndose al ritmo de reggaeton o soportando un peinado ridículo o pensando en cuántas mujeres se conseguirán en una disco o en todo el alcohol con el que ahogarán sus pocas neuronas y con el que vaciarán sus bolsillos. El saber que hay gente que no piensa como el común, me hace sentir bien.

Personalmente, creo que una de las cosas más sabias es poder escribir tratando de reflejar lo que se siente en momentos determinados. Así sea sólo una línea, una frase, una palabra. Algo que deje al descubierto cómo nos sentimos. Algo que nos deje fluir, drenar. Al final siempre habrá gente que, como yo, indague por aquí y por allá, en sus tiempos libres o de ocio o mata estrés, buscando leer algo interesante, algo con qué identificarse. Gente que piensa o intenta pensar en algo más profundo, didáctico y con más sentido que cualquier letra insulsa y vulgar de una canción de Daddy Yankee escuchada en cualquier autobús.

En fin, pura palabrería loca y de sobra para decir que me gusta lo que leo en los espacios que leo religiosamente cada semana.

¡Es todo!

La niña del bigote

4 comentarios:

Ana dijo...

Yo me la paso en eso, buscando alguna señal por parte de los demás, algo de empatía... como bien lo dijiste tú: algo con que identificarse. Estar aqui para mí es de cierta manera una forma de escapar, y a la vez de reafirmar que es lo que soy en esta vida loquísima. Y te puedo asegurar que ésto es un mezclote terrible, demasiadas coincidencias para mi gusto, pero a veces suelen haber casualidades no del todo malas, y eso bueno, refresca.

Me identifiqué muchísimo contigo, con tu forma de escribir y de ver las cosas, es muy similar a como percibo todo, y es chévere saber que de alguna manera alguien entiende de vez en cuando lo que uno quiere decir (a si mismo y a los demás).

Cuidese! y parliamo!

La niña del bigote dijo...

Anita...que fino que leíste esto...de hecho, parte de lo que me hizo escribirlo fue el leer muchas cosas interesantes en tu blog...el ver que no estoy loca, que puedo creer que hay gente diferente, que comparte algo con uno sin saberlo...

Un beso

Paperback Writer dijo...

Crazy people rules! :-)

Mena dijo...

Me encanto lo que escribiste, especialmente por que tu blog es todo un pasatiempos.
Bye
Mena