29.4.08

Mi tarea

Joder...¿no pudieron pasar algo más fácil? Pensar en este tipo de cosas es muy apto para la imaginación, pero no para los soñadores. Siempre habrá más de ocho cosas que uno quiera hacer. Pero bueno, nada, aquí vamos...

Ocho cosas por hacer antes de morir:

1.- Ser fotógrafa. Una muy muy buena. Para poder vivir trabajando en lo que amo.

2.- Ir a Francia a ver la Torre Eiffel para luego regresar adonde sea que esté viviendo en el momento y tatuármela en pequeño en alguna parte del cuerpo.

3.- Escribir todos los días para hacer un libro de 365 páginas con puras letras y palabras mías.

4.- Poder tener mis hijos y que uno de ellos sea de cabellos rojizos

5.- Conocer a Gustavo Cerati, fotografiarlo y poder cortarle el mechón de cabello que tanto quiero tener

6.- Ver a mi madre completa y absolutamente feliz

7.- Poder tener, algún día, una casa propia para decorar a mi gusto

8.- Viajar por el mundo entero

Creo que eso es por los momentos...quizá no estén en orden o quizá cambien mis prioridades con el tiempo, pero, por ahora, eso es...

La niña del bigote

tarea

elchamo me mandó un mensaje urgente a las tres de la mañana para que hiciera esta tarea: enumerar ocho cosas que quiero hacer antes de morir.


1.- tener 2 hijos....
2.- vivir en otro país (pero regresar al mío)....
3.- ir al Cafe des deux moulins en Montmartre....
4.- ver la aurora boreal...
5.- producir una película que no quiera terminar jamás....
6.- vivir para conocer a mis nietos...
7.- tener mi propia casa productora....
8.- y yo también quiero tocar la nieve... (sí, soy copiona)

Le paso la pelota a : la niña del bigote, muvimeiquer, mari magenta, mena y acuario escritor ..... a ver qué tal les sale el ejercicio ... (a mí me costó un poco jajaja)


flequillo

18.4.08

Gente

Gente que va y que viene.
Que se va. Que no vuelve.
Gente que importó. Que no importa más.
Pues importan otras cosas.

Gente que se desprende. Que te deja ir.
Que abandona y deserta.
Gente que se va. Que se pierde.
Que te olvida.

Gente que se fue. Que no llamó.
Que más nunca apareció.
Gente cuyas palabras aprendes a olvidar.
Que no cabe en la mano con la que cuentas a los que valen.

Gente que, simplemente, dejas de recordar.
Porque así lo quisieron y así lo prefieren.
Gente que te duele.
Aún hoy. Aún mañana.
Pero no después.

Gente que sigue su camino.
Tú sigues el tuyo.
Gente que te deja atrás.
Que se va. Que no vuelve.
Gente que importó. Que no importa más.
Pues importan otras cosas.

No la gente que desapareció.


La niña del bigote

15.4.08

Ella y yo

Debo confesarlo.
Me he enamorado.
Paso los días contando sus bendiciones, admirando sus cualidades.
Nadie me hace sentir así.
Y no flotaba así desde hace muchísimos días.
Y no soñaba así desde hace muchísimas noches.
Son más sus virtudes.
Pueden más que sus posibles defectos, los que descubriré con el tiempo.
Me hace sonreir cada vez que está ante mí.
Adoro pasar mis manos por su cuerpo y posar mi ojo cerca del suyo.

Debo confesarme.
Me he enamorado.
Me fascina tocarla, sentirla.
Saberla mía.
Mi compañera
.
Para la pasión. Para el trabajo.
Puedo observarla durante horas mientras ella se mantiene inmóvil.
Nada me entretiene más que imaginarla en mil y un escenarios a futuro.
Reconocerla y reconocerme a mí en ella. A través de nuestros logros.
Imaginarnos juntas.
Ella y yo.
De ahora en adelante.
Ella y yo.
Mi cámara y yo.





La niña del bigote

10.4.08

Aprender a descubrirte.
No es tarea fácil.
Conocer tus mañas. Tus errores.
Eso que escondes. Eso que dejas a la luz.
El curioso enigma que encierras.
El secreto que sólo descubro ante tus ojos.

Aprender a descubrirte.
Hacerte entenderme.
Sin palabras.
Sólo gestos.
Caricias imaginarias. Indescifrables.
Alientos marcados.
Agridulce.
Y sentir que vale la pena la espera.
Viento.

Aprender a descubrirte.
Curar heridas.
Enyesar el daño.
Abrir los ojos una vez más y mirar hacia tí.
Crear el norte.
Volver a sentir.
Fuego.
¿Y la entrega?

La entrega sólo se aprende mientras se aprende a descubrir.



La niña del bigote

3.4.08

Musiú del mundo...Primeros días

Ya estando en mi nuevo destino, me he propuesto llevar una suerte de diario quetecotoperequerístico. Uno: para hacerle frente a mi fatal mente que, cada vez más, se olvida de todo. Dos: para mantenerlos al tanto de lo que sucede. Tres: para recordar siempre lo que ha pasado desde que llegué y no traspapelar lo que siento y, más aún, lo que queda por vivir.

¿Por qué la musiú? Porque eso soy. ¡Demonios! Mis 22 años quejándome de que me dijeran musiú en Venezuela, siendo lo transparente que soy e incapaz de negar mis raíces naranja-mecánicas, para ahora ser musiú en la madre patria. Aquí soy suramericana sin importar lo que diga. En fin, musiú aquí, allá y en todo el mundo.

A pesar de la corredera, el agite, el cansancio, lo acelerado y demás, la despedida me rompió el corazón en mil pedazos chiquiticos como yo. Me había propuesto no llorar pero fue en extremo imposible. Ver a mi segunda familia llorando, ver a mis amigas del alma llorando, saber que no sé cuándo hay retorno...mil y un cosas por la cabeza. Al final la llantina fue más fuerte que yo y afloró en el avión.

El viaje fue terrible. Con tantas horas, no hallaba ni cómo sentarme para estar al menos algo cómoda. La comida me cayó malísimo. Llegué a Madrid con una baja de tensión, mareos, vómitos, ganas de ir al baño, calor, frío y nervios.

Vi a mi mamá. Si. Me sentí en hogar. Pero al llegar a la casa como tal me invadió la nostalgia y llantina de nuevo. No se pueden imaginar cuánto extraño a mi gente, a toda mi gente de Caracas, esa gente que estuvo y sé que estará siempre para mí.

Hoy la cosa fue distinta, caminé, fui a mi escuela nueva a formalizar la inscripción y soy feliz. El metro de Madrid es asombroso si se escucha con un soundtrack de Mika y Aqualung. Se ve todo de otra manera. Me ven todos de otra manera. No sé si por lo peliroja, lo holandesa o lo transparente, pero es así.

Ahora, en casa, tratando de pensar con la cabeza fría y agarrando valor y fuerza para desempacar. Tarea ardua la que me viene adelante.

Y esos han sido mis primeros días.
¡Pero cuánto recuerdo los viejos!


La niña del bigote
P.D: Flequi...I'll miss you too...because I miss you now

2.4.08

I'll miss u



flequillo

26.3.08

Futuro

Allá voy, a devorarte sin compasión.
A presentarme ante y demostrarte que si puedo, que soy capaz.
A sincerarme contigo, conmigo misma.
Porque quiero sonreirte y enamorarte lentamente.
Quiero mirarte a los ojos y cautivarte, hacer que caigas rendido a mis pies.
Bailar una danza eterna mientras los segundos se convierten en pasado.
Quiero sentarme a tu lado para, juntos, ver amaneceres y atardeceres.
Ver éxitos. Aprender de las fallas y los errores. De y de mí.
Futuro, ven a mí. Hoy te llamo y cada minuto te espero.
Para que seas mi compañero de cada día y el fruto de mis sueños.
Para verte coser mi vida con tus hilos más finos y las costuras más elaboradas.
Armar un patrón indestructible, único.
Porque sé que puedo, aunque el miedo trate de aferrarse a mis rodillas para no dejarme dar paso alguno, para hacerme caer.
Yo puedo. Puedo todo y más.
Y por espero.
Porque voy a devorarte sin compasión a partir del próximo segundo, del próximo aliento, del próximo pensamiento.
Voy a dominarte para bien.
Porque serás mi futuro de ahora en adelante.
Y contigo todo es posible.
Futuro.



La niña del bigote

19.3.08

Sujetos. Acciones

La ilusión se fue. Hace rato.
Empacó sus maletas y, al salir, dejó la puerta abierta.

La resignación es ahora la nueva inquilina. Un poco torpe, desgarbada y vacilante al andar, pero firme en su decisión de quedarse.

La tristeza, que es la dueña de la casa, se hace sentir más que nunca. En señal de orden y disciplina, mueve todos y cada uno de los hilos. Es fría, altanera y un tanto pretenciosa. Justo como es su pareja: el orgullo.

La pasión está arriba, tirada en una cama mientras piensa en qué hacer con respecto a su destino. Está ahí, pero sabe que sin la ilusión, los días serán más largos y le será difícil soportarlo. Se debate entonces entre dos opciones, irse a vagar por los caminos o quedarse a la espera de que la ilusión haya pensado mejor las cosas y regrese renovada. Sin embargo, no cuenta con ésto último como una certeza, sino como un milagro.

Por los momentos la cosa va así. La casa está vacía y los ecos de cualquier movimiento se sienten mucho más. El aburrimiento hace entradas triunfales todas las tardes y toma el café con resignación hasta bien entrada la noche.

Las horas pasan lentamente, pero el agetreo es incesante y palpable. El cansancio es el señor que llega todas las noches con los músculos agarrotados y las manos resecas. Se ducha y entra en su cuarto improvisado para acostarse a dormir, sabiendo que, al día siguiente, la rutina podría ser igual o peor. No obstante, sabe con seguridad que, al oscurecer, su lugar de llegada será el mismo.

Porque lo único cierto es que la ilusión se fue. Hace rato.



La niña del bigote

13.3.08

trepadora

(en honor a esa novela - tan .....- de Rómulo Gallegos, que fue adaptada
al cine en 1924 y en la actualidad está siendo adaptada a TV)


en cada espacio---
desgracias ajenas
-------------"perfecta"
lo peor---------
----------lo triste
te crees querida-----------
amada---------
adorada
----------no----------
-----recelo de los demás
dedicación------
--lo mejor de tí
para quedar mal --------
----¿sorprendida?
no----
----gente como tú
lo hace-----
trepadora



así no me olvido de la tesis


flequillo