28.2.07

Ketchup, catsup, salsa de tomate, lo que sea...

Lo que hoy en día conocemos como “Ketchup”, es una mezcla de salsa de tomate, condimentada con vinagre, azúcar y sal, además de diversas especias.

Tiene su origen en el ketsiap chino, una salsa picante que acompañaba el pescado y la carne, la cual fue copiada por los ingleses, y a la que, en 1876, Henry J. Heinz decidió añadirle el tomate.

En 1990, el ketchup es introducido al mercado norteamericano, por la compañía Heinz & Noble, contando con un recipiente plástico y reciclable que originó que su fama alcanzara niveles mundiales.


Algo curioso es que el ketchup es un fluido no newtoniano (como las cremas batidas, la sangre, las emulsiones fotográficas, etc.), es decir, tiene la capacidad de cambiar su viscosidad en función de la agitación. Esta es la razón fundamental de por qué se choca la botella contra la palma de la mano para que salga la salsa, o del por qué se debe agitar fuertemente, ya que de esa forma la salsa se hace menos viscosa y sale más fácil.


Varios aspectos curiosos:

>> Heinz inició sus actividades comerciales, en 1869, vendiendo rábanos en conserva, empleando la novedad del envasado y la fórmula de conservado que usaba su madre.

>> Entre el 3% y el 10% del ketchup es azúcar, y tiene un aporte de calorías 25% mayor que la salsa de tomate común.

>> En EEUU, su tasa de penetración en los hogares es de un 97%, y sólo está por debajo del consumo de sal, azúcar y pimienta.

>> Sólo en EEUU, una persona consume tres envases de ketchup al año, lo que es equivalente a un litro.

>> El principal contenido del ketchup es el tomate, mientras que la mayor parte del ketchup comercial emplea salsa de tomate concentrada.

P.D: Con información obviamente de Wikipedia

La niña del bigote

Alcanzando a Dumbo y Pinocho

Tomándome un café ayer con unos compañeros de trabajo, vi a un viejito cuyas orejas y nariz eran más que grandes, y me hizo recordar una pregunta que ha rondado en mi cabeza por bastante tiempo. En algún momento leí un mail de curiosidades y cosas raras en el que decía que las orejas y la nariz eran los únicos órganos del cuerpo humano que nunca dejaban de crecer.

En mi aventura por encontrar el por qué de esta situación tan rara, caí en varios blogs, en varias páginas de medicina, en descripciones de enfermedades con nombres más raros que cualquiera de mis apellidos, etc. etc.

Esto fue algo de lo que encontré:

Según un artículo publicado en un periódico danés, las orejas están en continuo crecimiento, ya que actúan como embudo para mejorar la percepción de los sonidos y compensar la mala audición. Esto se denomina "crecimiento de las orejas como consecuencia del envejecimiento" y tiene su origen en una investigación minuciosa donde se estudiaron los oídos de sangre azul (es decir, las orejas de la realeza), y las orejas de 50 futuras enfermeras y 50 enfermeras retiradas.

Hallé que las orejas crecen de forma infinitesimal, al contrario que las uñas y el cabello, las cuales son otras partes del cuerpo que tampoco dejan de crecer (éstas, incluso después de la muerte).

Pero ¿por qué? ¿Cuál es la explicación del por qué las orejas y la nariz no dejan de crecer? Algunos comentarios de blogs adjudican la razón a los cartílagos, es decir, al tejido cartilaginoso, que se sigue depositando en estos órganos.

Sin embargo, creo que esta no es respuesta para mí y para muchos otros que tengan la misma duda, considero que mi curiosidad aún no ha sido saciada, pues estas respuestas son vagas, y un poco simples para lo que esperaba, pero he revisado ya muchas páginas y no encuentro más que eso. Lo poco que hay se centra en las orejas, o repite lo mismo una y otra vez.

Lo único que me complace hasta el momento, es pensar en cómo se verá Celine Dion cuando sea más vieja y su nariz haya crecido aún más.

Si alguien tiene la respuesta, o la encontró en ratos de ocio más largos y fructíferos que los míos, le ruego la coloque en un comentario, o la envíe por correo. Gracias Totales!


La niña del bigote

27.2.07

Los parados-sentados, Los sentados-parados


Al Sr. Anónimo, aunque mal pague

Todos los días tengo la “fabulosa-espantosa” oportunidad de vivir uno de los más insoportables momentos que pueda alguien vivir en su vida. Ese momento se resume en: La cola en las mañanas de las camionetas hacia Santa Paula (en Caracas).

Muchos estarán preguntándose porqué…. (Sr. Anónimo, si cree que estas colas son lo máximo, pues revuélquese en el piso y despotrique en mi contra- ya es costumbre que lo haga- no nos sorprendería). La razón es muy sencilla. Para aquellos que no conocen de qué fenómeno hablo, se los resumiré.

Los que trabajamos en donde se enchufa el sol y no poseemos vehículo propio (como yo), existen dos posibilidades para llegar al trabajo: la primera, es el metro bus en la estación de los Cortijos y la otra, es la terrorífica y temible camioneta de Santa Paula. Ambas experiencias tienen sus pros y sus contras, pero, la segunda es la que me interesa en estos momentos. Así que iré directo al grano.

En la salida del metro de Chacaito se encuentra la parada de estas camionetitas. Aunque existe un promedio de 456572534…..colas. Una de parados. Otra de sentados. Una más de agachados. Los que van acostados. Los vendedores ambulantes. Yo qué sé, si se te ocurre alguna más, ésa también vale.

Bueno, realmente son cuatro colas. Una para El CCCT de parados y otra de sentados. Y Otra para Santa Paula de sentados más otra de parados (o “vivos”). Yo, como nunca he estado de acuerdo con la división de las colas, siempre hago la de los sentados, porque al fin y al cabo, vas parado o amorochado igual.

Las camionetas que van a Santa Paula siempre llegan con pocos asientos, pero los que se encuentran de primeros en la cola de sentados sufren de alergia, asco, o ladilla y los parados aprovechan y van cómodamente sentados. ¿Irónico, no?

Pues bien, hoy fue uno de esos días en los que los codazos y los insultos imperaron en las puntas de cada cola. Un enfrentamiento de vikingos (pero sin el frío). La lucha por un cupo en la camioneta representó el triunfo en una temprana llegada al trabajo. A muchos ni les importa, para otros es de vida o muerte. A mí, me da impotencia e ira y llego a convertirme en el tormento de todo aquel que se colea.

He llegado a la conclusión de que si continúo así podré recibir algún mal golpe, o me va a dar un ataque de ira contra el mundo. Aunque pensándolo bien, quizás todo sea culpa del Sr. Anónimo que se ha convertido en el “tiquititiqui” de todos los que leen este blog.

Gracias a mis fuerzas internas alteradas pude montarme hoy en la camioneta (aunque la cola de carros en el Cafetal era MACABRA), no se sabe si mañana llegaré con mi cara intacta o con la nariz partida. Lo que sí es seguro es que el Sr. Anónimo se debe estar riendo.

fLeQUiLLo

Desenvolviendo el misterio de la Tángana

Tratando de responder a la pregunta que nos dejaron en el comentario del texto de Flequillo, Palabras encadenadas, he encontrado ciertas cosas.

Lo que ahora conocemos, aquí en Venezuela, como tángana, es conocido en el resto del mundo como “Party String” (también “Silly String” y “Crazy String”), como dijo Nina en su texto.

Ahora, ¿qué es lo que pasa? ¿Cuál es la verdadera duda? Litro quería saber si efectivamente estas latas, que se han convertido en el papelillo del siglo XXI, se llaman tángana, o si fue nuestro rancio animador Winston Vallenilla quien decretó que se llamaran así, y quien además le puso el son mágico al nombre.

Pues he aquí la cosa: Respuesta confirmada y cien por ciento libre de error no hay. Simplemente se pueden atar cabos, y luego sacar deducciones.

En el programa de ranciedades que dirigía este animador venezolano (no sé si aún lo hace, espero que no), se gritaba “Táaaaanganaaaa” cuando comenzaba el desnalgue, en el que los concursantes se atacaban unos a otros con las mencionadas laticas de Party String.

Según lo que dice el Dios Google en sus extensas páginas de información, no hay indicio de que esto se llamara tángana desde el principio, así que, yo, La niña del bigote, en mi opinión muy personal e individual (para que el anónimo se abstenga de decir que recomiendo sin saber, por ejemplo), creo fielmente que el nombrecito con son mágico, se lo dio nuestro “gurú espiritual” en uno de sus pocos momentos de lucidez, y quizás hasta sin saber la popularidad que adquiriría.

En fin, Litro: Esa vaina no se llama así, se llama Party String. El fornido macho ya mencionado, lo que hizo fue ponerle el nombre al momento carnestolendo de su programa, e inmediatamente, fue bautizada la dichosa latica poderosa bajo el mismo nombre, con el soncito mágico que tan rancio me parece, a mi, a mi solita, a ustedes no tiene por qué parecerles así (ok anónimo?). De hecho, si alguien está interesado en exportar las poderosas “tánganas”, “party string”, o como cada quien quiera llamarlas, pueden entrar Aquí.

Litro espero que tu pregunta haya sido favorablemente respondida, y que ahora puedas dormir tranquilamente sin tener que preocuparte por eso.

Es todo por los momentos.


La niña del bigote

26.2.07

Guía Groupie # 1: Autopista Sur + Los Paranoias


Este viernes 23, en compañía de mi querida amiga Flequillo y su fiel Muvimeiquer, hicimos acto de presencia en el Centro de Arte La Estancia para ver el primer toque “estanciero” del año: Autopista Sur + Los Paranoias.

Cuando llegamos ya había bastante gente, así que nos hicimos un huequito y nos situamos cerca de la tarima esperando que la cosa comenzara.

A eso de las 7 p.m. se montaron los chicos de Autopista Sur, con un sonido bastante peculiar, propio del rock de la vieja escuela. Ese sonido del rock viejito pero sabroso, que además han sabido aderezar muy bien con sus propias letras y experiencias personales.

Aunque nunca los había visto en vivo y directo, si había escuchado de ellos por la radio. Sin embargo, creo que sus canciones y la energía que le imprimen a su musiquita fueron el punto ideal para comenzar la noche.

Terminado el repertorio de Autopista Sur, se montaron en tarima Los Paranoias, en compañía de un cuarto integrante prestado, Carlos “Kike” Franco, guitarrista de la banda Tomates Fritos.

Invocando los sonidos británicos sesentosos, hicieron que yo alucinara, mientras tocaban canciones tanto de su primer disco, como del segundo, el cual está actualmente en promoción. En escena pusieron en evidencia sus influencias musicales, conformadas primordialmente por sonidos como el de Los Beatles y Oasis.

Los panas que estaban al frente, brincaron como locos, ¿o debería decir paranoicos?, al oír algunas de sus canciones, y entre coros de “Es mejor”, “Tierra nueva”, "Más cerca" y otras más, dejaron fluir mil y un saltos cual skater profesional.

A las 9 p.m. terminó el show, y vaya show con el que cenamos ese viernes… Recomendados al cien por ciento cualquiera de los dos grupos, para todo aquel que disfrute del rock beatlemaníaco adornado con letras y talento venezolano.

C’est tout! hasta el próximo toque!


La niña del bigote

22.2.07

Palabras encadenadas


Uno de los mejores juegos que he jugado en mi vida (luego de scrable, por su puesto) es uno conocido como Palabras encadenadas. Hace varios años (no recuerdo cuántos) vi una obra de teatro con ese nombre. La historia se centra en las Palabras encadenadas de sus dos protagonistas y de las consecuencias que pueden desatarse si uno de ellos no logra continuar en el juego.

Ahora, inicio yo mi propio juego de palabras encadenadas y me gustaría que continuaran ustedes la lista, para ver quién se queda sin palabras:

Palabra > Brasa > Sapo > Pose > Seda > Dado > Dona > Nato > Tomate > Tetero> Roca> Caso> Sobre> Breva> Vaca> Cama> Madera> Ramo> Moneda > Daño > Ñoña > Ñato > Tope > Peso > Someter > Termómetro > Tropel > Pelmazo > Zócalo > Loma > Madre > Drenaje > Jerárquico > Cometa > Talud > Ludopatía > Tiara > Rata > Tapón > Ponchar > Charlar > Largar > Garganta > Taco > Coleto > Torero > Rosado > Domado > Documento > Tótem > Temperatura > Ramera > Ratón > Tontería > Riachuelo > Loba > Balón > Longevo > Voces > Cesta > Tamanaco > Coco > Cochino > Nota > Tacón > Contador > Dorsal > Salar > Largo > Goma > Macho> Choza > Zapato > Tocado > Doña > Ñame > Metro > Trozo > Zopenco > Cometa > Tapadera > Raza > Zato > Toga > Gafas > Fastidio > Dioses > Sesgo > Gozar > Zarza > Zalamero > Romero > Roseca > Caña > Ñata > Taco > Coro > Ropa > Paris > Risa > Saga > Galón > Longa > Gazapo > Popa > Palabra >>>>>>>>>>>>>>

Jeunet - Foutaises

Como de cine no sé nada, más allá de lo que a mi subjetiva cabeza le gusta, pues dejo esta perla que me trae de cabeza...

Es del Señorísimo Jean-Pierre Jeunet, del año 1989. Subtitulado para todos aquellos que aún no entendemos bien el francés!





La niña del bigote

21.2.07

Guía Groupie # 0 - Nota del Editor

Hace días, hablando con un amigo, surgió una idea, cosa que fue brillante, pues pocas veces se le ocurren cosas a la posadera de cabello. La idea, la siguiente: Si hay guías gastronómicas, turísticas, etc., ¿por que no comenzar una Guía Groupie?

Si hay algo que caracteriza a la niña del bigote, es su eterno afán de enamorarse, platónica y desesperadamente, de cuanto guitarrista vea montarse en tarima, sin importar su envergadura, sea artista nacional o internacional, tenga novia, esposa, hijos o nietos. Y, peligrosamente, después de cada función, el bigote solo oculta la cualidad de stocker profesional, que según algunos, hasta la podría llevar a trabajar a la mismísima CIA.

Dentro de la lista de defectos fundamentales, ese es el primero: Enamoramiento absurdo y fantástico de los guitarristas universales, y también universitarios, amateurs, graduados, etc., y paremos de contar por favor.

Es por eso que, empezando con los eternos panas infalibles, la niña del bigote y su compañera flequillo, y cualquier otro que quiera anotarse, realizará la ardua tarea de ir a cuanto toque se cruce por enfrente, y a cuanto concierto tome lugar en Caracas *ciertas condiciones aplican. Si señores. Eso si, no se promete salsa porque la niña del bigote es un fiasco en esa materia. Se certifica y da fe pública de los resultados. No señor, ¡salsa nunca!, pero del resto, la movida del talento musical podría pasar por nuestros ojos y oídos para luego posarse en palabras y textos de este blog.

Es más! Se promete y da palabra bigotona (mucho más valiosa que la del Chamo del 114, pues todavía se está a la espera del mochilero), de que se rondará exhaustivamente por los locales nocturnos de Caracas en busca de bandas y talentos del agrado de este blog. Obviamente muchos podrán no quedar satisfechos, muchos odiarán las reseñas, otros podrían llegar a conocer grupos hasta ahora desconocidos.

Al infinito y más allá… ya veremos a dónde nos lleva esta guía. Cerrada la rueda.


La niña del bigote

Ja! El primer mes quetecotoperequerístico!

Este lunes, 19 de febrero, cumplimos un mes al aire. Si, nuestro primer mes en las extensas llanuras del Internet. Como nos fuimos de carnaval (quizás solo para morsear en nuestras respectivas casas), no escribimos ni una sola palabra.

Por eso hoy, dos días más tarde, queremos desearnos un feliz primer mes, ¿feliz cumpleaños? no, aún no es un año, ¿feliz no cumpleaños? si, es un mes, y deseamos darles las gracias a todos ustedes, quienes poco a poco nos han ayudado a elevar nuestro colorido contador de visitas, el cual ha incrementado sus números de forma increíble.

Gracias entonces por sus buenas sugerencias, por su constante lectura, sus preguntas, sus respuestas, sus minutos dedicados a leer cada post. En fin, gracias por ayudarnos a crecer con el quetecotopereque.


Las pequeñas del Quetecotopereque

16.2.07

"El 12 de hoy que antes era trece"

¿Sabias que, en la cultura anglosajona, las docenas de los panaderos, no consta de 12 unidades sino de 13? Pues si. Por eso la llaman la “docena del panadero”.

Esta conducta tiene su origen en la Inglaterra del siglo XII, cuando el rey Enrique III publicó el decreto “Assisa panis et cervisiæ”, en el cual se estipulaba que se le cortaría una mano en ejecución pública a cualquiera que vendiese menos de lo que cobraba. Por eso, los panaderos, ante el temor de equivocarse, daban a sus clientes una “docena” de 13 panes por el precio de 12.


Al incluir 13 en lugar de 12, prevenían los posibles errores malinterpretados y evitaban otras causas para ganarse el castigo, como por ejemplo: que un pan estuviese en mal estado, que estuviese quemado, etc.

Aún cuando ya no existe el castigo, se mantiene la tradición de la docena de trece, e incluso se tiene una manera peculiar de empacarla a través del uso de un patrón hexagonal (4+5+4), que ofrece mayor empacamiento, y la ventaja de evitar las esquinas, las cuales son las fuentes frecuentes de daños.

Pd: Fuente de la info: Wikipedia
La niña del bigote